Olivia Minjares trabaja de vez en cuando atendiendo a los clientes de El Bukanas, una taquería situada en la esquina de las calles S. Azusa y E. Gladstone, en Azusa, California. Pero ella dice que está aquí sobre todo para salir de casa y conectar con la gente —tanto el personal como los clientes— después de haberse dedicado durante más de cuarenta años al campo de la enseñanza pública. Durante una visita a la taquería, los pedidos llegaban en español, en inglés y en una mezcla de ambos: “Ok, I’ll add cilantro”, dijo. “¿Con cebolla? Ok, ok, sí, pero you know the chicken’s breaded on that one, right?”
Tras atender ese pedido, Minjares se puso a recordar su último cargo en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, a unas cincuenta millas al oeste de Azusa. “Inicié un programa de dos idiomas en mi última escuela y a la gente le encantó”, dijo. “Son buenísimos, si logras encontrar al personal”.
A la vuelta de la esquina, en Valleydale Elementary, parte del Distrito Escolar Unificado de Azusa, están poniendo a prueba precisamente esa hipótesis.
El director de Valleydale, Horacio Trejo, dice que, como descubrió Minjares, la comunidad está cada vez más entusiasmada con el programa de inmersión bilingüe en español e inglés de su campus. “El año pasado tuvimos una lista de espera por primera vez”, comentó.
En un momento de disminución de la matrícula en todo California —y el país— eso es un logro. “Obviamente, todas las escuelas de California [están] experimentando una disminución de la matrícula”, dice la superintendente adjunta de Azusa, Norma Camacho. “Se ha vuelto realmente competitivo”.
Al este de Los Ángeles, se ha demostrado que el bilingüismo es un éxito
La disminución del número de estudiantes matriculados es ahora un problema para muchas escuelas estadounidenses, dado que el descenso de las tasas de natalidad, las inversiones por los conservadores en programas de vales escolares y la reducción de la inmigración están dejando las aulas de las escuelas públicas con menos estudiantes. Estas presiones permanecerán constantes en su mayor parte en un futuro previsible, ya que los actuales dirigentes federales no se plantean seriamente políticas que faciliten a las familias tener hijos, y están socavando activamente la capacidad del país para atraer y retener inmigrantes. Por consiguiente, los responsables de la educación pública estatal y local están solos, y tienen que encontrar la manera de fortalecer sus presupuestos involucrando a las familias de sus comunidades y convenciendo al mayor número posible para que se matriculen en sus escuelas públicas.
Los responsables de la educación pública estatal y local están solos, y tienen que encontrar la manera de fortalecer sus presupuestos involucrando a las familias de sus comunidades y convenciendo al mayor número posible para que se matriculen en sus escuelas públicas.
El ejemplo de Valleydale puede ser instructivo, puesto que se enfrentó a los retos de la matriculación antes que otras comunidades de California. Hace unos veinte años, un vivero local empezó a cerrar sus operaciones, dejando la economía local con escasos puestos de trabajo. Algunas familias y sus hijos abandonaron la zona, y los que se quedaron se vieron atrapados en una mayor precariedad económica: el 91 por ciento de las familias de los estudiantes de Valleydale fueron clasificadas como de bajos ingresos durante el año escolar 2019-2020. Ese mismo año, el distrito tuvo que cerrar varios campus y consolidó dos escuelas en Valleydale.
Sin embargo, más recientemente, una nueva urbanización y la llegada de una línea pública de tren ligero facilitaron que las familias que trabajan en Los Ángeles consideraran la posibilidad de vivir en Azusa. Si bien esto ha dado a la comunidad un impulso demográfico y económico, estas nuevas familias no siempre han estado dispuestas a dar una oportunidad a las escuelas del Distrito Unificado de Azusa.
En ese contexto, el distrito ha comenzado a pensar en sus programas de dos idiomas como parte de una estrategia de matriculación. Azusa cuenta con programas bilingües de español e inglés desde 2015, y el año pasado puso en marcha un programa de inmersión en mandarín e inglés para atraer al creciente número de familias asiáticas que se han estado mudando a las nuevas urbanizaciones de la zona.
En la clase de primer grado de Valleydale de la Sra. Manzanares, los pupitres están agrupados según los conceptos de su unidad de estudios sociales: “democrático”, “valiente”, “libre”, “patriótico”. La clase se reunió en torno a dos parejas de estudiantes sentados en la mesa “valiente” para hablar en grupo sobre cómo resolvían un problema de matemáticas. Las conversaciones transcurrían con soltura entre el inglés y el español, un ejemplo de lo que los lingüistas denominan el translingüismo, o translanguaging. “Tienes ocho y quitas cinco y restas tres”, dijo Iván, uno de los estudiantes. “I wrote it like this”, dijo señalando su papel, donde había escrito: “8–5=3”.
Beneficios para todos, pero especialmente para los estudiantes que aprenden inglés
Aunque el aprendizaje multilingüe puede ser una oportunidad fascinante para todos los niños, la investigación ha demostrado sistemáticamente que estos programas son particularmente beneficiosos para apoyar el bilingüismo emergente de los estudiantes que aprenden inglés (o EL, por sus siglas en inglés). “En verdad hemos intentado ser fieles a los destinatarios del programa”, dice Camacho. “Otros estudiantes pueden beneficiarse del programa, pero está diseñado para nuestros estudiantes EL y para que esos estudiantes alcancen el éxito”. Con ese fin, no es una casualidad que aproximadamente un tercio de los estudiantes de Valleydale estén clasificados formalmente como EL, más del 90 por ciento de los estudiantes se identifican como latinos y la gran mayoría de ellos hablan español como lengua materna. Algo fascinante es que, aunque las matrículas en el distrito en general han seguido disminuyendo desde el año escolar 2019-20, la matrícula de Valleydale ha crecido en más del 20 por ciento.
Gianna, de segundo grado, ha interiorizado el mensaje de Camacho. “Me gusta estudiar español e inglés para seguir siendo bilingüe”, dice. “Mi padre es de México y quiero poder hablar con su familia cuando los vea allí”.
Cuando los educadores cultivan esas aptitudes, tanto los estudiantes EL como sus compañeros con dominio del inglés obtienen mejores resultados.
Aunque el discurso público a veces relaciona la diversidad lingüística en Estados Unidos con la inmigración, la relación es más compleja de lo que muchos creen. La inmensa mayoría de los estudiantes que aprenden inglés son ciudadanos nacidos en Estados Unidos. Algunos, como Gianna, son hijos o nietos de inmigrantes, y otros no. Pero los cambios en las políticas estadounidenses de inmigración y su ejecución no cambiarán el hecho de que millones de niños estadounidenses aportan valiosas habilidades multilingües y multiculturales a sus escuelas y comunidades. Cuando los educadores cultivan esas aptitudes, tanto los estudiantes EL como sus compañeros con dominio del inglés obtienen mejores resultados. Y como sugiere la experiencia de Valleydale, cuando los centros educativos profundizan en su compromiso con el bilingüismo (o multilingüismo) emergente de estos niños, pueden tentar a más familias a dar una oportunidad a sus escuelas.
Tags: English as a second language, dual language education, English Language Learners, langua
La inmersión en dos idiomas podría ser la clave para aumentar la matriculación de estudiantes en California
Olivia Minjares trabaja de vez en cuando atendiendo a los clientes de El Bukanas, una taquería situada en la esquina de las calles S. Azusa y E. Gladstone, en Azusa, California. Pero ella dice que está aquí sobre todo para salir de casa y conectar con la gente —tanto el personal como los clientes— después de haberse dedicado durante más de cuarenta años al campo de la enseñanza pública. Durante una visita a la taquería, los pedidos llegaban en español, en inglés y en una mezcla de ambos: “Ok, I’ll add cilantro”, dijo. “¿Con cebolla? Ok, ok, sí, pero you know the chicken’s breaded on that one, right?”
Tras atender ese pedido, Minjares se puso a recordar su último cargo en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, a unas cincuenta millas al oeste de Azusa. “Inicié un programa de dos idiomas en mi última escuela y a la gente le encantó”, dijo. “Son buenísimos, si logras encontrar al personal”.
A la vuelta de la esquina, en Valleydale Elementary, parte del Distrito Escolar Unificado de Azusa, están poniendo a prueba precisamente esa hipótesis.
El director de Valleydale, Horacio Trejo, dice que, como descubrió Minjares, la comunidad está cada vez más entusiasmada con el programa de inmersión bilingüe en español e inglés de su campus. “El año pasado tuvimos una lista de espera por primera vez”, comentó.
En un momento de disminución de la matrícula en todo California —y el país— eso es un logro. “Obviamente, todas las escuelas de California [están] experimentando una disminución de la matrícula”, dice la superintendente adjunta de Azusa, Norma Camacho. “Se ha vuelto realmente competitivo”.
Al este de Los Ángeles, se ha demostrado que el bilingüismo es un éxito
La disminución del número de estudiantes matriculados es ahora un problema para muchas escuelas estadounidenses, dado que el descenso de las tasas de natalidad, las inversiones por los conservadores en programas de vales escolares y la reducción de la inmigración están dejando las aulas de las escuelas públicas con menos estudiantes. Estas presiones permanecerán constantes en su mayor parte en un futuro previsible, ya que los actuales dirigentes federales no se plantean seriamente políticas que faciliten a las familias tener hijos, y están socavando activamente la capacidad del país para atraer y retener inmigrantes. Por consiguiente, los responsables de la educación pública estatal y local están solos, y tienen que encontrar la manera de fortalecer sus presupuestos involucrando a las familias de sus comunidades y convenciendo al mayor número posible para que se matriculen en sus escuelas públicas.
El ejemplo de Valleydale puede ser instructivo, puesto que se enfrentó a los retos de la matriculación antes que otras comunidades de California. Hace unos veinte años, un vivero local empezó a cerrar sus operaciones, dejando la economía local con escasos puestos de trabajo. Algunas familias y sus hijos abandonaron la zona, y los que se quedaron se vieron atrapados en una mayor precariedad económica: el 91 por ciento de las familias de los estudiantes de Valleydale fueron clasificadas como de bajos ingresos durante el año escolar 2019-2020. Ese mismo año, el distrito tuvo que cerrar varios campus y consolidó dos escuelas en Valleydale.
Sin embargo, más recientemente, una nueva urbanización y la llegada de una línea pública de tren ligero facilitaron que las familias que trabajan en Los Ángeles consideraran la posibilidad de vivir en Azusa. Si bien esto ha dado a la comunidad un impulso demográfico y económico, estas nuevas familias no siempre han estado dispuestas a dar una oportunidad a las escuelas del Distrito Unificado de Azusa.
En ese contexto, el distrito ha comenzado a pensar en sus programas de dos idiomas como parte de una estrategia de matriculación. Azusa cuenta con programas bilingües de español e inglés desde 2015, y el año pasado puso en marcha un programa de inmersión en mandarín e inglés para atraer al creciente número de familias asiáticas que se han estado mudando a las nuevas urbanizaciones de la zona.
En la clase de primer grado de Valleydale de la Sra. Manzanares, los pupitres están agrupados según los conceptos de su unidad de estudios sociales: “democrático”, “valiente”, “libre”, “patriótico”. La clase se reunió en torno a dos parejas de estudiantes sentados en la mesa “valiente” para hablar en grupo sobre cómo resolvían un problema de matemáticas. Las conversaciones transcurrían con soltura entre el inglés y el español, un ejemplo de lo que los lingüistas denominan el translingüismo, o translanguaging. “Tienes ocho y quitas cinco y restas tres”, dijo Iván, uno de los estudiantes. “I wrote it like this”, dijo señalando su papel, donde había escrito: “8–5=3”.
Beneficios para todos, pero especialmente para los estudiantes que aprenden inglés
Aunque el aprendizaje multilingüe puede ser una oportunidad fascinante para todos los niños, la investigación ha demostrado sistemáticamente que estos programas son particularmente beneficiosos para apoyar el bilingüismo emergente de los estudiantes que aprenden inglés (o EL, por sus siglas en inglés). “En verdad hemos intentado ser fieles a los destinatarios del programa”, dice Camacho. “Otros estudiantes pueden beneficiarse del programa, pero está diseñado para nuestros estudiantes EL y para que esos estudiantes alcancen el éxito”. Con ese fin, no es una casualidad que aproximadamente un tercio de los estudiantes de Valleydale estén clasificados formalmente como EL, más del 90 por ciento de los estudiantes se identifican como latinos y la gran mayoría de ellos hablan español como lengua materna. Algo fascinante es que, aunque las matrículas en el distrito en general han seguido disminuyendo desde el año escolar 2019-20, la matrícula de Valleydale ha crecido en más del 20 por ciento.
Gianna, de segundo grado, ha interiorizado el mensaje de Camacho. “Me gusta estudiar español e inglés para seguir siendo bilingüe”, dice. “Mi padre es de México y quiero poder hablar con su familia cuando los vea allí”.
Aunque el discurso público a veces relaciona la diversidad lingüística en Estados Unidos con la inmigración, la relación es más compleja de lo que muchos creen. La inmensa mayoría de los estudiantes que aprenden inglés son ciudadanos nacidos en Estados Unidos. Algunos, como Gianna, son hijos o nietos de inmigrantes, y otros no. Pero los cambios en las políticas estadounidenses de inmigración y su ejecución no cambiarán el hecho de que millones de niños estadounidenses aportan valiosas habilidades multilingües y multiculturales a sus escuelas y comunidades. Cuando los educadores cultivan esas aptitudes, tanto los estudiantes EL como sus compañeros con dominio del inglés obtienen mejores resultados. Y como sugiere la experiencia de Valleydale, cuando los centros educativos profundizan en su compromiso con el bilingüismo (o multilingüismo) emergente de estos niños, pueden tentar a más familias a dar una oportunidad a sus escuelas.
Tags: English as a second language, dual language education, English Language Learners, langua